La terapia cognitiva ¿cómo es?

   

    El modelo cognitivo de psicoterapia se originó en 1955 con los aportes de Albert Ellis que años más tarde
 se denominó "Terapia Racional Emotiva Conductual" (T.R.E.C.).  A partir de 1962 con los aportes de Aaron T.Beck se abre una nueva escuela  actualmente reconocida como "Terapia Cognitiva" (T.C.) o con más frecuencia "Terapia Cognitiva Conductual" (T.C.C.)
    Este modelo está ampliamente difundido y es respetado por la investigación y la comprobación de sus resultados.  Hoy forma parte de lo que se conoce como "terapias basadas en la evidencia". Por tal motivo es
el modelo elegido, el presentado en los congresos internacionales y el utilizado preferentemente para el tratamiento especializado de casi todos los trastornos.   Otro modelo basado en la evidencia que lo
complementa es el denominado sistémico, especialmente recomendado en las terapias de familia y en las terapias con niños.
    Entre sus principales éxitos reconocidos de los modelos basados en la evidencia, como las terapias
cognitivas, se han destacado los tratamientos de trastornos tales como:  ansiedad, pánico, agorafobia, fobia social, inhibiciones, depresión, disfunciones sexuales, depresión, estrés, ira (ataques de furia), adicciones y  conflictos de pareja.

    Las características más notorias de este modelo son las siguientes:

+ Se trabaja en el presente, en el "aquí y ahora".
+ Se va directamente a la resolución del problema, a la forma de lograr los resultados deseados.
+ En la gran mayoría de los casos no es necesario investigar el pasado ni los "orígenes" para lograr los resultados. Por eso, pueden omitirse tales incursiones.
+ Paciente y terapeuta hablan, se comunican y colaboran activamente y por igual en el proceso.
+ El proceso incluye tareas de auto-ayuda a realizar entre sesiones.
+ Si el paciente realiza las actividades acordadas entre las sesiones, el proceso es notoriamente más breve que lo habitual en otras corrientes. Se trata, pues de terapias destacadas por su brevedad.
+ Pese a lo breve y sencillo del método, resulta realmente profundo y logra modificaciones importantes y perdurables.
+ El enfoque es altamente didáctico, por lo cual el paciente queda entrenado para resolver futuros problemas o trastornos por sus propios medios, sin tener que recurrir nuevamente y cada vez al terapeuta.
+ A su eficacia terapéutica se le suma su eficacia como forma de prevención de futuros trastornos. La persona aprende a enfrentar futuras situaciones sin generar un nuevo trastorno.