La depresión

 

   

Julio Obst Camerini

 

    Según el DSM-IV para realizar un diagnóstico de depresión es necesario que se cumpla casi cada día, durante un período mínimo de 2 semanas, por lo menos 5 de las siguientes manifestaciones clínicas: 

(1) Estado de ánimo depresivo (como triste y "pesimista") la mayor parte del día.

(2) Disminución acusada del interés o capacidad para el placer en casi todas las actividades.

(3) Pérdida importante (o aumento) de peso y/o de apetito.

(4) Insomnio o hipersomnia (exceso de horas de dormir) persistente.

(5) Agitación o enlentecimiento psicomotor (movimientos más lentos).

(6) Fatiga persistente o "pérdida de energía"

(7) Sentimientos de culpa o de ser inútil  (inapropiados, exagerados, persistentes).

(8) Disminución de la capacidad de pensar o de concentrarse, o  indecisión (persistentes).

(9) Pensamientos de muerte, ideación suicida o intentos de suicidio.

 

    Este es un trastorno severo, ya que puede llevar a la muerte, pero no debe confundirse con un proceso de duelo coherente con una importante pérdida, de duración razonable y con señales de recuperación o mejoramiento.  Por eso es importante un diagnóstico correcto.

    Un diagnóstico de depresión en los casos severos hace imprescindible recurrir a la medicación. Pese a eso, también es necesaria la terapia cognitiva para lograr una recuperación completa y perdurable, ya que hay estructuras cognitivas que seguirán presentes luego del tratamiento farmacológico con el riesgo de volver a generar una depresión frente a nuevas circunstancias capaces de inducirla.

    Es importante también alertar a los familiares que no se trata de una persona "que no pone voluntad", ya que las modificaciones neurofisiológicas se hacen muy difíciles de vencer con simple "buena voluntad". No es lo mismo la depresión que la "pereza" o la "mala onda", porque la depresión es una grave enfermedad.

    La psicoterapia requerirá en los casos más graves al empleo de la medicación hasta lograr una mejoría que permita a la persona iniciar el proceso voluntario de una terapia cognitiva conductual. Durante esa terapia se tratará de vencer los pensamientos negativos, así como las conductas provocadas por ese trastorno que también son propiciadoras del mantenimiento o aumento del mismo.